Viernes 30 de julio de 2010.
· Tras salir en autobús desde Valencia de madrugada, llegamos a Barcelona sobre las 6 de la mañana.
· En la estación de autobuses hicimos tiempo algunas horas, ya que el autobús hacia el aeropuerto de Girona no salía hasta después de comer.
· Cuando llegamos al aeropuerto facturamos, y esperamos hasta embarcar. Con esta imagen será fácil saber a quién no le hacía ninguna gracia coger un avión...

· Una vez en el avión hicimos alguna foto de las nubes, un tipo de imagen cargada de originalidad (no).

· Sobre las 6 de la tarde finalmente llegamos en manga corta al aeropuerto Glasgow Prestwick, con cierto shock porque hacía bastante frío comparado con Valencia.
· Tras preguntar a varias personas sobre cómo llegar al centro de Glasgow, no nos quedó muy claro si era mejor opción el tren o el autobús... Pero al final nos decantamos por el tren porque no sabíamos dónde se cogía el bus, y era más sencillo seguir al grupo de personas con maletas que dábamos por hecho que irían a la ciudad.

· Allí el billete puedes pagarlo directamente en el tren, pero el hombre que los cobraba no llevaba cambio así que se fue a buscarlo antes de que le pagásemos. Teníamos esperanzas de que no volviese para que el trayecto nos saliese gratis... Pero volvió y tocó pagar.
· Unos 45 minutos después, ya en el centro de Glasgow, en Central Station, buscamos una calle llamada Hope Street, donde se cogía el bus con el que teníamos que llegar a la residencia.
· Una abuela adorable nos contestó con voz de hada madrina gorda de película Disney "not too far" (no muy lejos) cuando le preguntamos cuánto faltaba para llegar a nuestra parada.
· Al llegar, el recepcionista hablaba excesivamente rápido y con un acento curioso, así que fue un poco difícil entenderse con él al principio y hubieron distintas confusiones, como "car" (coche) por "card" (tarjeta), con lo que pensamos que quería que le pagásemos la estancia con tarjeta a pesar de que ya la habíamos pagado por internet, cuando lo que realmente nos preguntaba era si teníamos coche..
· Una vez en la habitación curioseamos un poco todo (realmente curioseamos demasiado, incluso echamos un vistazo a la nevera para ver qué comían en el resto de habitaciones), y salimos en busca de un supermercado donde comprar algo. Según el plan inicial que hicimos por internet, debía haber un Lidl cerca de la residencia e iríamos ahí a comprar, pero al ser de noche no logramos encontrarlo... Así que compramos en otro supermercado que encontramos llamado Tesco, que tenía una maravillosa oferta de 2 pizzas con muy buena pinta por 4£.
· Tras cenar esas pizzas, ¡a dormir!

