14 de noviembre de 2010

24to Día · Vuelta a casa

Domingo 22 de agosto de 2010.

· Desayuno: leche con chocolate, para terminar de usar la que quedaba en la nevera.
· Salimos de la residencia sobre las 9 de la mañana para ir con tiempo, así que fuimos al centro.
· Supuestamente tendríamos que haber cogido el tren hacia el aeropuerto, pero por algún motivo no funcionaba y desde la estación prepararon un autobús para llevar a la gente el aeropuerto aunque no fuese en tren. Cuando llegamos facturamos y esperamos hasta la salida del avión, que era a las 16:35h.
· A las 20:10h. llegamos a Girona, y podríamos haber cogido un autobús hacia Barcelona y haber salido desde ahí hasta Valencia a la 1 de la mañana, pero como no sabíamos si el avión sería puntual o se retrasaría, compramos el billete de autobús para las 6 de la mañana dando cierto margen a posibles retrasos... Así que pasamos la noche en el aeropuerto de Girona, y así salir por la mañana hacia Barcelona, y tras eso hacia Valencia.
· Al ser un aeropuerto no dormimos demasiado, que no era plan de dejar las pertenencias a disposición de cualquier mangui que pasase por ahí, pero lo cierto es que habían bastantes pasajeros más esperando aviones que salían de madrugada así que tampoco es que pareciese una experiencia demasiado insegura. Una chica en concreto resultaba curiosa, ya que tenía un parecido enorme con la cantante japonesa Superfly.
· Esa chica tampoco durmió mucho, así que cuando nos la encontramos en la cafetería a las 6 de la mañana desayunando estaba cogiendo galletas y llevándoselas a la boca con los ojos cerrados. Tan cerrados que una de las galletas se la llevó directamente a la nariz en lugar de a la boca... Entonces abrió los ojos y meneó la cabeza un poco, en plan "estoy tonta perdía", y se rió un poco al ver que Kevin se estaba riendo ante esa escena.
· Finalmente salimos hacia Barcelona, y después hacia Valencia.
· Llegamos sobre las 19h. del día 23 de agosto a Valencia, y una vez bajamos del autobús y rozamos el estado de shock ante la ola de calor que había sobre la ciudad en ese momento (comparado sobretodo con el frescor de Escocia), terminó el viaje.