19 de septiembre de 2010

5to Día · Jardín Botánico

Martes 3 de agosto de 2010.

· Desayuno: croissants.
· Por la mañana Kevin estuvo jugando con la Nintendo DS mientras Ángel estaba en clase, concretamente a Dragon Quest IX. Este juego estaba en la consola de Ángel, así que Kevin no tenía forma de empezar su propia partida y se dedicó a pasarse la de Ángel. No sería ningún problema si no fuese porque a partir de este día, jugó prácticamente todas las mañanas un buen rato y se pasó la mayor parte del juego.

· Al volver de la escuela Ángel no tenía llaves y tuvieron que abrirle desde recepción. Esto habría tenido una solución fácil avisando por el móvil, pero precisamente gracias a esta situación descubrimos que el de Kevin no funcionaba. A la vuelta a España supimos que era por un servicio llamado roaming, que algunos móviles lo llevan activado, pero en otros o llamas tú para activarlo antes de salir de España o te jodes sin móvil todo el viaje.
· Comida: carne picada con spaghettis, tomate y queso.
· Por la tarde se nos ocurrió ir al jardín botánico mirando el camino en el mapa, pero gracias a la ruta sugerida por Ángel, supuestamente más corta, un camino de 15 minutos se convirtió en una travesía de hora y cuarto por media ciudad metiéndonos por calles estrechas e iguales entre si.

· Ya en el parque donde se encontraba el jardín botánico vimos que había un cartel donde se explicaban varias actividades... Y todas ellas cerradas a partir de las 16 horas, así que nos conformamos con ver todo lo que rodeaba al jardín, que era un parque bastante guay con unas palomas casi domesticadas a las que les silbabas como a un gato y venían a ti.

· A la vuelta vimos por la calle un gato igual que Michelle, que es la gata de Kevin.

· También vimos un zorro salir felizmente de una casa, lo cual resultó mucho más sorprendente que lo de las palomas domesticadas porque casi parecía que el zorro fuese la mascota de la casa o algo. Además fue especialmente sorprendente si tienes en cuenta que no habíamos visto un zorro en vivo y tan cerca en nuestra vida.
· Además encontramos una iglesia bastante imponente que no cabía entera en una foto.

· En la residencia le pedimos un mapa de la zona a la recepcionista, ya que el barrio no formaba parte de la zona céntrica de Glasgow, así que en el mapa que habíamos comprado en la estación días antes no salía nada de esa zona.
· Cena: pizza.