Viernes 13 de agosto de 2010.
· Desayuno: magdalenas.
· En la escuela saltó una alarma sin motivo, así que fueron un montón de bomberos para nada. Por suerte esta vez Kevin estaba despierto, así que ni salió a la calle en pantalón corto ni sin llaves.
· Al volver a la residencia comimos cosas como tarta de queso y vainilla, cupcakes de chocolate y fresa, etc., por ser el cumpleaños de Ángel.
· Comida: pasta, y yogures de vainilla y fresa con arroz. Aun así no comimos demasiado ya que una hora antes nos habíamos inflado en plan foca a comer dulces.
· Al preparar la pasta pensamos en utilizar la máquina calentadora de agua, que en un país como Escocia es de suponer que se utiliza para el té, pero nosotros la quisimos probar calentando leche para la pasta, pensando "con leche quedará más cremosa, y así tardamos menos"... El resultado fue una máquina calentadora de agua rota con leche quemada y pegada en su interior, y un olor asqueroso a lácteo chuscarrado por toda la cocina.
· Por la tarde intentamos ir a la biblioteca, pero había cerrado unos minutos antes de que llegásemos así que nos quedamos sin mirar cosas en internet.
· Después fuimos a Kelvingrove Park, un parque donde había mucha gente hablando y haciendo amigos mientras sus perros jugaban en el césped, y también gente con gaitas que seguían ensayando para el festival ese que se haría poco después de volver a España.
· Tras el parque visitamos la Universidad de Glasgow, de más de 550 años, una de las más antiguas del mundo y que además era impresionante.
· Dentro de la universidad había una capilla (para rezar entre las 8:55 y las 9:00 según ponía el cartel de la puerta, así te vas a clase libre de pecado y tal), unos jardines, y varias casas que suponemos serían las aulas.
· En la parte trasera de la Universidad encontramos además algo que no habíamos visto en toda la ciudad todavía... ¡Cabinas rojas! Así que llegó uno de esos momentos que todo turista hace en una cabina roja: ¡sesión de fotos!
· Además en la calle junto a la Universidad habían algunas casas interesantes, y una iglesia llamada Wellington Church cuya forma recordaba al Partenón de Atenas.
· Para volver a la residencia pasamos por algunas calles por las que no habíamos ido todavía, en las que habían edificios bastante cuidados, tiendas, iglesias, restaurantes, etc...
· Cena: fideos chinos.













