2 de octubre de 2010

9no Día · Loch Lomond

Sábado 7 de agosto de 2010.

· Desayuno: cereales.
· Para ir al centro de Glasgow probamos a coger un autobús de una compañía diferente a la que solíamos utilizar (pasaban varias haciendo la misma ruta), pero lo cierto es que funcionaba bastante mejor. Lo curioso es que hubiesen varias compañías operando con los mismos trayectos sin ningún problema, si eso pasase en España probablemente los conductores se pincharían las ruedas entre si constantemente.
· En la estación de trenes compramos billetes (de tren, evidentemente) para ir a Balloch, el pueblo donde se encuentra Loch Lomond, uno de los lagos más importantes de Escocia. De hecho por superficie es el más grande de Gran Bretaña, aunque por capacidad le supera el Lago Ness.
· Por el trayecto en tren vimos varios pueblos interesantes como Dumbarton o Alexandria, y también pasamos junto a un cementerio de barcos en Bowling.

· Tras un viaje no muy largo llegamos a Balloch, el pueblo que estaba junto al lago, y que era tan mono que casi te dolían los ojos de verlo.

· Nos acercamos al puesto de información turística, y la mujer que nos atendió nos dio un mapa y nos marcó las cosas interesantes que había junto al lago de forma muy agradable.
· Tras eso fuimos por un camino junto al lago y vimos varios barcos, y también una pelea de pájaros. Concretamente entre gaviotas y patos, que se peleaban por unos trozos de pan que les estaban echando unos guiris. Finalmente ganaron las gaviotas, que eran un poco hijas de puta y se llevaban el pan violentamente.

· Toda la parte sur del lago se llama Balloch Country Park, y está a su vez dentro del parque nacional más importante de Escocia, llamado Loch Lomond & The Trossachs. Al ser un área tan turística estaba todo muy bien cuidado.


· Por el camino pasamos por un Walled Garden, que es un jardín con muros alrededor y un par de puertas para entrar a su interior.



· Después fuimos a ver Balloch Castle, un castillo de más de 200 años que había a pocos metros del lago, aunque no se podía entrar en aquel momento.

· Tras el castillo bajamos por una pequeña colina para acercarnos a la orilla del lago.

· En la orilla había un montón de gente paseando, haciendo fotos, con niños, perros, etc. De hecho habían unos perros muy locos jugando dentro del agua mientras sus dueños les tiraban una pelota. Como media hora después de verles por primera vez volvimos a pasar por ese lugar y todavía seguían jugando, ¡eso es vitalidad!

· En la orilla también había un parque lleno de niños, y una especie de muelle de cemento, aunque el nivel del agua estaba suficientemente elevado como para que la mitad del muelle estuviese bajo el lago.

· Seguimos caminando por la orilla del lago y llegamos a un bosque con unos árboles enormes.
· Llegó un punto del bosque y la orilla por el que no se podía seguir caminando porque era ya un espacio protegido y habían vallas de seguridad, así que antes de dar la vuelta aprovechamos para comer.

· Comida: sandwiches y Kit Kat. Cuando estábamos terminando Kevin dijo "he visto algo con patas"... Resultó ser un perro hiperactivo, que se acercó, se meó en la esquina del banco donde estábamos sentados, y se fue dando saltos.
· Tras comer nos dirigimos a una zona comercial y de ocio llamada Loch Lomond Shores, donde además de tiendas había un parque infantil y un acuario llamado SeaLife Aquarium con entradas demasiado caras como para poder permitirse entrar.
· En la zona de ocio habían un montón de cisnes sueltos que podían moverse a sus anchas entre la gente. Uno de ellos estaba bastante zumbado, y en un momento dado se picó con un perro y comenzó a gruñirle (o lo que sea que hagan estos bichos para mostrar enfado) y a abrir la boca como diciendo "te voy a comer, chucho infecto". Entre el cisne psychokiller y la pelea de pájaros que vimos por la mañana, la idea de que Escocia está dominada por aves tomó más fuerza en nosotros.

· También vimos algunas actividades en la orilla que se hacían para niños, como meterles en unas bolas de colores gigantes para que fuesen flotando por el agua un par de minutos. No era muy caro, pero sí eran exclusivas para niños, así que se nos quitó la idea de subirnos. Aun así quizá habría sido más divertido si la actividad también incluyese tirar las bolas al lago y ver cómo se las apaña el niño para salir, en plan supervivencia extrema... Pero claro, los padres se opondrían y tal (o quizá no).

· En el camino había un barco atracado a modo de museo, Maid of the Loch, que tenía un aspecto un poco misterioso, probablemente por tener casi 60 años, llevar cerca de 30 fuera de servicio, y estar lleno de arañas. Aun así la entrada era gratis y te dejaban ver el barco entero, así que estaba bien.


· Tras ver el barco dimos una vuelta por las tiendas, y compramos unas postales y unos caramelos para regalar a familiares y amigos aunque ellos no nos comprarían nada si se fuesen de viaje.
· Después de ver tiendas nos acercamos a otra parte de la orilla, y Kevin tiró algunos trozos de pan para los patos... Pero mientras los patos nadaban hacia el pan lentamente, se acercaban un par de gaviotas volando y les robaban la comida. Lo dicho hace algunos párrafos, las gaviotas son más hijas de puta.
· Caminamos por la orilla de nuevo para volver a Balloch, coger el tren e ir a Glasgow.

· Nos bajamos en una estación junto a Mitchell Library para mirar cosas en internet, pero los fines de semana estaba cerrada por la tarde y eso no lo sabíamos, así que nos tocó andar bastante rato para la vuelta.
· Volvimos a la residencia, y por un paso mal dado las gafas de Ángel acabaron un poco dobladas como si estuviesen haciendo contorsionismo. Bajamos a hablar con la recepcionista a ver si tenía un destornillador para apretar el tornillo de las patillas, y la chica tenía mucha seguridad en si misma porque pretendía girar el tornillo con sus uñas... Aunque no sirvió de nada finalmente.
· Cena: quiche lorraine.
· Después de cenar vimos Casualty.